Search

Consejos para explicar a los niños un atentado terrorista

Han pasado unos días  desde los atentados de Paris, en los que se produjo una gran conmoción social que como si fuera una piedra lanzada en un estanque ha provocado en un primer momento una gran oleada de estupefacción, horror y emociones encontradas de dolor solidario  e indignación,  sentimientos de incomprensión y miedo.

Poco a poco y a medida que los medios de comunicación nos bombardeaban con noticias candentes y estremecedoras, estas hondas de sentimientos se iban haciendo mas amplias, menos hondas, intentando adaptándonos a la nueva situación social y colectiva abarcando mas en empatía a nuestro propio colectivo,

Pero la piedra del terror social ya había caído en el estanque de nuestra vida cotidiana, y pasará tiempo hasta que las hondas desaparezcan por completo : el miedo, la incertidumbre…

Vivimos en un mundo globalizado, y nuestro hijos dentro de el, integrados, si cabe, mas que nosotros mismos, en la inmediatez de las noticias a través de las nuevas tecnologías y por su puesto de los medios de comunicación, cuyo objetivo es informar a través del mensaje, pero muy a menudo la competencia entre unos y otros les hace caer en la tentación de  ser mas contundentes, mas descarnados, golpeando con  imágenes no siempre necesarias para la noticia y  provocando mas   incertidumbre y miedo del necesario en nuestra vida diaria.

Es en estas circunstancias en las que tenemos que enseñar a nuestros hijos a vivir, y vivir significa aprender a recibir los mensajes externos a nuestra vida familiar cotidiana de la naturaleza que estos sean.

Desgraciadamente, en este caso, se trata del terror social y colectivo producido por causas ajenas a la razón.

Dependiendo de su edad el mensaje tiene que ser el mismo pero diferirán de la edad del niño, en el contenido y en la forma de explicarlo, del mismo modo que dentro de una misma familia cada miembro menudo lo necesitará recibir de acuerdo a su personalidad, mas o menos sensible, cada padre conoce a sus hijos y sabe como puede y debe hacerlo en cuanto lugar, modo e intensidad, pero el mensaje ha de tener unas características comunes:

Adelantarnos a la noticia si es posible.

father-551921_1920

Si la noticia ya la conocen, atender a su estado de alarma y emoción del uno al diez, de modo que busquemos:

El momento: alarma superior a un seis,  si puede ser en ese instante.

Alarma por debajo de seis, aguardar en ese mismo día al momento mas oportuno, para que no haya ocasión de mas interferencias entre el canal madre e hijo o padres e hijo: Por la mañana a ser posible a media mañana, después de comer, por la tarde antes de cenar y nunca antes de irse a dormir.

Lugar: un sitio en nuestra casa, que no sea su dormitorio ni zonas privadas del niño, utilizar los espacios comunes de la familia donde toda la información que reciben es de todos y para todos.

Modo: Adaptarnos a la madurez de cada niño a la hora de contar los sucedido.

Evitar medios  de comunicación al niño que puedan agredir la sensibilidad del menor ( dada la profusión de  mensajes y horarios).

Mostrar siempre la verdad, contada de una manera sencilla y natural:

  • lo que ha sucedido, con tranquilidad y serenidad.
  • No entrar en detalles, sin dramatizar.

Mostrar que sus sentimientos son buenos: Enseñarles que la tristeza, la sensación de incertidumbre o desasosiego que los sucesos contados les pueden producir son sentimientos y estados de ánimo normales, que se superan atendiendo a la razón, es decir:

  • ¿Qué siento?; ¿Por qué siento esto?; ¿De donde nace este sentimiento?, reflexionar, meditar, identificar la emoción, el sentimiento:
  • Ponerle un nombre y verbalizar después el proceso, hablarlo con él o con ellos.
  • Aceptar las emociones y la tristeza con naturalidad como parte del aprendizaje y de la bondad del ser humano ante el dolor de los demás.
  • Aceptar que hay seres humanos que no son buenos y que pueden desear hacernos daño.
  • Mostrarles la diversidad de los seres humanos, adaptándonos a su edad.
  • Dar un mensaje de apoyo colectivo social al momento que se vive, de modo que se sienta parte de esa sociedad colectiva que sufre y apoyado y seguro dentro de ella, que pueda afrontar el miedo si le surge en cualquier instante de su vida cotidiana.

 

Mostrar que los seres humanos somos capaces de luchar ante la adversidad y superarla:

  • El aprendizaje de vivir con la aceptación del sufrimiento individual y/o colectivo para poder superar la angustia y la incertidumbre que nos produce.
  • El aprendizaje de la seguridad en uno mismo tras llegar a estas reflexiones.

Seguridad que han de tener nuestros hijos tras hablar con ellos.

 

Mostrar a nuestros hijos que somos sus consejeros incondicionales y sus mejores oyentes:

  • Siempre les escucharemos en la atención plena.
  • Abiertos de mente a cualquier pregunta, sin evitarlas y dándoles respuestas.
  • Sin juzgar lo que nos cuentan.
  • Atendiendo a sus razones y sentimientos.
  • Dándoles seguridad.
  • Mejorando su autoestima.
  • Reforzándoles que estamos a su lado incondicionalmente, guiándoles.
  • Atendiéndoles siempre que nos necesiten o ellos nos pidan ayuda.

 

Es indispensable un seguimiento después de mantener la conversación con nuestros hijos, y durante los días en los que seguimos viviendo esta situación nueva  y los medios de comunicación sigan informando de posibles riesgos o tragedias.

 

Dª Cristina Otaduy Vivo

 

(En una segunda parte hablaremos de cómo enseñar al niño a afrontar una amenaza de miedo o incertidumbre fuera del contexto familiar. Que tiene que hacer y como ha de comportarse para poder superarlo.)

 

 

 

 

Más Información

Paseo Alameda, 41-2º - 46023 - Valencia
Si tienes alguna duda, contacta con nosotros: