Si buscáis un planazo para gastar pilas en familia, los parques de atracciones y temáticos no fallan: montañas rusas, animales, agua, espectáculos… hay para todos los gustos y todas las edades. Os hemos reunido 16 repartidos por toda España, desde los gigantes tipo PortAventura o el Warner hasta sitios más tranquilos para ir con peques pequeños, con la info de cada uno y el enlace para mirar horarios y entradas. Echad un ojo, que seguro que cae alguno este año.
Qué parque elegir según lo que busquéis
No todos estos parques son lo mismo, así que antes de coger el coche pensad qué buscáis. Para emociones fuertes y montañas rusas, los grandes son PortAventura World, el Parque Warner y el Parque de Atracciones de Madrid, con Terra Mítica y el Tibidabo aguantando bien el tipo. Si lleváis peques pequeños, funcionan mucho mejor Micropolix —una ciudad de juego bajo techo—, Pola Park (que tiene atracciones hasta para menores de 2 años) o el de Zaragoza, muy pensado para los más bajitos. Si lo vuestro son los animales, Terra Natura, Rio Safari Elche y la reserva de Oasys MiniHollywood juntan bichos y plan de día entero. Para refrescarse, Siam Park es el rey acuático, y tanto PortAventura (con su Caribe Aquatic Park) como el Warner (con su zona de playa en verano) tienen su parte de agua. Y si os apetece algo distinto a las atracciones de siempre, Puy du Fou es puro espectáculo histórico —sin una sola montaña rusa— y Dinópolis va de dinosaurios y paleontología.
Los 16 parques de atracciones y temáticos de España, uno a uno
1. Terra Natura (Benidorm, Alicante)
Más que un parque de atracciones al uso, Terra Natura es un parque de animales de nueva generación: 320.000 m² divididos en cuatro áreas que representan América, Asia, Europa y Pangea (la zona inspirada en el origen de la Tierra). Viven allí más de 1.500 animales de 200 especies, 98 de ellas protegidas o en peligro de extinción, con 30 proyectos de conservación y 22 programas de reproducción en marcha. La gracia está en la zooinmersión: veis a los animales casi sin barreras de por medio, y entre medias hay espectáculos, animaciones y cartelería para que los peques aprendan sin enterarse. Si vais en verano, id pronto, que a mediodía aprieta el sol.
2. Dinópolis (Teruel)
En Dinópolis los peques viven en la era de los dinosaurios de verdad. No es un solo recinto: hay un gran parque central en Teruel y otros siete centros repartidos por la provincia, así que da para más de un día. El recorrido arranca 4.500 millones de años atrás —los primeros latidos de la Tierra— y llega hasta los grandes dinosaurios, con ciencia y diversión a partes iguales. Tiene todo el sentido que esté aquí: de Teruel salió el Aragosaurus, el primer dinosaurio español (hallado en Galve), y el Turiasaurus riodevensis de Riodeva, el dinosaurio más grande de Europa. Si queréis comprar entradas, podéis hacerlo en la web oficial de Dinópolis.
3. Puy du Fou España (Toledo)
Puy du Fou es de los parques más distintos que vais a encontrar: aquí no hay montañas rusas. Todo gira en torno a espectáculos y recreaciones históricas que recorren la historia de España, con El Cid, Abderramán III, Colón, Isabel la Católica o Lope de Vega de protagonistas. Para que os hagáis idea del montaje: más de 300 actores, bailarines, jinetes y especialistas, 50 caballos, 200 aves y 1.200 trajes de época, en 30 hectáreas con 14 talleres artesanales. El día se cierra con El Sueño de Toledo, el gran espectáculo nocturno. Eso sí, si los peques son muy pequeños, contad con que es un plan de ver y caminar más que de subirse a cosas.
4. Pola Park (Santa Pola, Alicante)
Uno de los parques de atracciones más conocidos de Alicante. Pola Park tiene hasta 30 atracciones, casetas de juegos, parque de bolas y hasta un escenario con espectáculos, todo en 24.000 m² con su zona de bocatería, hamburguesería y pizzas para no tener que salir a comer fuera. Abre por temporadas a partir de marzo (Semana Santa, verano, su Halloween y la Navidad), y tiene atracciones también para menores de 2 años, así que sirve hasta con los más peques. Las entradas se sacan en su web.
Horarios y precios de Pola Park
5. PortAventura World (Tarragona)
El grande de verdad. PortAventura World son en realidad tres parques en uno: PortAventura Park, con seis mundos (Polynesia, Mediterrània, China, México, SésamoAventura y Far West), 43 atracciones y 35 tiendas; Ferrari Land, el único parque de Europa dedicado a la escudería italiana; y Caribe Aquatic Park para los días de calor, con toboganes y piscinas. Da para dos o tres días si os lo queréis tomar con calma, y conviene reservar entradas online porque en puentes y verano se pone hasta arriba.
6. Terra Mítica (Benidorm, Alicante)
Terra Mítica está tematizado en las civilizaciones antiguas del Mediterráneo, con cinco áreas: Egipto, Roma, Grecia, Iberia y Las Islas. Hay montañas rusas, atracciones de agua y otras más tranquilas para los peques, además de espectáculos —el auditorio de Pandora monta funciones pensadas para que los pequeños sean los protagonistas—. Si queréis alargar la visita, tiene hotel propio: el Grand Luxor Hotel y el Grand Luxor Village.
Visitar Terra Mítica con niños
7. Naturlandia (Andorra)
Naturlandia es atracciones en plena montaña: más de 800 hectáreas de bosque en la zona de La Rabassa. Sus dos estrellas son el Tobotronc, el tobogán alpino más largo del mundo (5,3 km de longitud y 400 m de desnivel, en un trineo biplaza que baja entre los árboles), y el Airtrekk, un circuito aéreo de 13,5 m de altura con 54 obstáculos y una tirolina de 180 m, todo con arnés y guía de seguridad. Abre todos los días del año, con actividades distintas para invierno y para verano. Más detalles en su web oficial.
8. Parque de Atracciones de Madrid (Madrid)
En plena Casa de Campo, el Parque de Atracciones de Madrid mezcla emociones fuertes y planes para peques. Los mayores se lanzan al Abismo, una montaña rusa de última generación a más de 49 m con colinas, inversiones y tirabuzones, o a la Lanzadera, una caída libre de 63 m con vistas de toda la capital. Los medianos tienen el Tifón, que gira y se balancea a más de 15 m, y el Vértigo, una montaña rusa familiar de 15 m con curvas y cambios de rasante. Podéis sacar las entradas aquí.
9. Isla Mágica (Sevilla)
Isla Mágica está inspirado en el descubrimiento de América, con seis zonas temáticas y un parque acuático (Agua Mágica) dentro del mismo recinto. Para los valientes está El Desafío, una caída libre de más de 68 m; y para los peques, el Tren de Potosí, la Anaconda o los barcos: La Travesía, el Navío Barbarroja, las Carabelas o las balsas de Iguazú. No es de extrañar que esté considerado uno de los mejores parques de atracciones de España. Entradas por aquí.
10. Siam Park (Tenerife)
Siam Park no es de atracciones secas: es un parque acuático, y de los mejores valorados del mundo. Tiene piscinas de olas gigantes, rápidos al estilo Indiana Jones, embudos absorbentes y toboganes de vértigo como la Tower of Power, una caída libre con inmersión de más de 28 m. Para bajar revoluciones está el Mai Thai River, un paseo tranquilo entre cascadas y peces tropicales, y hasta hay olas artificiales para los que se atrevan a surfear. Pensad en chanclas, toalla y crema, que aquí se viene a mojarse. Comprar entradas.
11. Rio Safari Elche (Alicante)
Rio Safari Elche es un centro de conservación de animales abierto los 365 días del año, y da para un día redondo en familia: tiene zonas de picnic, restaurante self-service, piscinas, columpios y hasta karts. Viven allí más de cien especies, algunas en programas de conservación: primates como el gibón de manos blancas, el mangabey negro, el orangután de Borneo o el chimpancé; jirafas de la sabana africana, y carnívoros como el león africano, el jaguar o el tigre de Bengala. Se recorre a pie y en tren.
12. Parque de Atracciones del Tibidabo (Barcelona)
El Tibidabo es uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo: su Atalaya funciona desde 1921. Está a más de 500 m de altura en la sierra de Collserola, así que a las atracciones —trenes, tazas giratorias, circuitos y caídas libres— se suman unas vistas de Barcelona difíciles de superar desde su Área Panorámica. Lo más icónico es El Avión, el primer simulador de vuelo de la historia propulsado por su propia hélice, y el Giradabo, la noria desde la que parece que tocáis las nubes. Entradas aquí.
13. Parque Warner Madrid (Madrid)
El Parque Warner es el de los superhéroes y los dibujos de siempre. Tiene cinco áreas temáticas —Hollywood Boulevard, Super Heroes World, Movie World Studios, Old West Territory y Cartoon Village— con montañas rusas potentes como el Stunt Fall o Superman, un cine tour, una casa del terror ambientada en Scooby Doo y espectáculos por todo el recinto. En verano abre además Parque Warner Beach, su zona acuática. Comprar entradas.
14. Parque de Atracciones de Zaragoza (Zaragoza)
El Parque de Atracciones de Zaragoza está entre los Pinares de Venecia y el Parque José Antonio Labordeta, a pocos minutos del centro y rodeado de vegetación. Son 60.000 m² con más de cuarenta atracciones muy enfocadas a los peques: noria, tren de la bruja, caballitos, laberinto de espejos, coches, castillo, jumping… y zonas de restauración cubiertas y al aire libre para pasar el día entero sin agobios. Más info en su web.
15. Oasys MiniHollywood (Almería)
En Tabernas, el único desierto de Europa, están los escenarios reales de los wéstern americanos convertidos en parque temático. Oasys MiniHollywood tiene espectáculos en vivo del Oeste, una reserva zoológica con más de 800 animales de 200 especies, zona de piscinas, restaurantes y talleres para niños. Aquí se rodaron pelis como Indiana Jones y la última cruzada o El bueno, el feo y el malo, y los peques flipan viendo cómo era la vida en el Salvaje Oeste. Detalles en su web oficial.
16. Micropolix (Madrid)
¿Os imagináis una ciudad a escala de los peques? Eso es Micropolix: más de 30 espacios tematizados donde los niños trabajan, ganan, gastan y hacen funcionar la ciudad jugando. Tiene sus propias calles, su banco, su ayuntamiento, su hospital, su supermercado, su plató de televisión y hasta su policía, y los únicos ciudadanos son ellos. Es plan de interior, así que va perfecto para un día de lluvia o de calor insoportable. Más info en su web.
Preguntas frecuentes sobre los parques de atracciones en España
¿Cuál es el parque de atracciones más grande de España?
PortAventura World, en Tarragona, es el complejo más grande: reúne tres parques —PortAventura Park, Ferrari Land y Caribe Aquatic Park— y solo el principal tiene 43 atracciones. Da para dos o tres días si lo queréis ver con calma.
¿Qué parques de atracciones están abiertos todo el año?
De esta lista, Naturlandia (Andorra) y Rio Safari Elche abren los 365 días, con actividades distintas según la temporada. Los grandes parques de temporada como PortAventura, Terra Mítica o el Warner abren sobre todo de primavera a otoño y en fechas señaladas, así que mirad su calendario antes de ir.
¿Qué parque es mejor para ir con niños pequeños?
Para los más peques funcionan muy bien Micropolix (una ciudad de juego bajo techo, ideal para días de lluvia), Pola Park —que tiene atracciones hasta para menores de 2 años— y el Parque de Atracciones de Zaragoza, muy orientado a los pequeños. Los parques de animales como Terra Natura o Rio Safari también son una apuesta segura con niños.
¿Hay parques temáticos sin montañas rusas?
Sí. Puy du Fou (Toledo) no tiene atracciones mecánicas: es todo espectáculos y recreaciones históricas. Micropolix va de juego por oficios, y los parques de animales (Terra Natura, Rio Safari, Oasys MiniHollywood) tampoco dependen de las montañas rusas.
¿Cuál es el mejor parque acuático de España?
Siam Park, en Tenerife, está considerado uno de los mejores parques acuáticos del mundo, con piscinas de olas, toboganes de vértigo como la Tower of Power y hasta olas artificiales para surfear. Si buscáis agua en la península, PortAventura tiene su Caribe Aquatic Park.
¿Qué parque de atracciones hay cerca de Valencia?
Los más cercanos a la Comunitat Valenciana son Terra Mítica y Terra Natura, los dos en Benidorm (Alicante), y Pola Park en Santa Pola. Dinópolis, en Teruel, también queda a un par de horas y es un planazo para una escapada de fin de semana.




























