Si estáis pensando en un viaje a Extremadura con niños y no sabéis por dónde empezar, la ruta corta es esta: Trujillo, Mérida y el Parque Nacional de Monfragüe. Con eso ya tenéis castillo, romanos y buitres en tres días. Y os avisamos de lo mejor antes de nada: en el conjunto monumental de Mérida los menores de 13 años entran gratis acompañados de un adulto, y el acceso al parque de Monfragüe es libre. Desde Valencia son unos 590 km hasta Mérida, algo más de 6 horas por la A-3 y la A-5.
Ruta por Extremadura con niños
Dónde: Trujillo y Parque Nacional de Monfragüe (Cáceres) · Mérida (Badajoz)
Distancia desde Valencia: unos 590 km hasta Mérida (A-3 + A-5), sobre 6 h de coche
Distancia desde Madrid: 250 km hasta Trujillo por la A-5, unas 2 h 30 min
Entradas Mérida: conjunto monumental completo 17 € · reducida 8 € · solo Teatro y Anfiteatro 13 € · resto de recintos 6 € · Templo de Diana 3 €
Gratis en Mérida: menores de 13 años acompañados de un adulto y residentes en Mérida
Museo Nacional de Arte Romano: entrada gratuita actualmente (tarifa oficial 3 € / 1,50 € reducida)
Castillo de Trujillo: 2 € por monumento · 1,50 € para grupos de 10 o más
Monfragüe: acceso libre y gratuito al parque y al Centro de Visitantes de Villarreal de San Carlos
Duración recomendada: 3 días
Edad recomendada: todas las edades (en Monfragüe, ojo con los peques en los miradores)
Los precios de Mérida son los aprobados por el Consorcio de la Ciudad Monumental. Consultad la web oficial del Consorcio antes de ir, porque los horarios cambian entre verano e invierno.
Un viaje bonito por Extremadura en familia
Extremadura son dos provincias, Cáceres y Badajoz, y las dos más extensas de España. Eso significa distancias largas entre pueblo y pueblo, así que no os compliquéis intentando verlo todo: con estas tres paradas tenéis un viaje redondo y los niños no acaban hartos del coche.
La combinación funciona porque cada día es distinto. Trujillo es callejear y subir a un castillo. Monfragüe es naturaleza y prismáticos. Mérida es una ciudad romana entera, de las mejores conservadas de Europa, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1993. Ni tres días de piedras seguidos ni tres días de campo: van intercalados.
Trujillo, la parada medieval
Cómo llegar a Trujillo y qué ver
Trujillo está en el centro de Extremadura y se llega bien: por la A-5 desde Madrid (250 km, unas 2 h 30 min), en autobús desde casi cualquier capital, o en tren hasta Cáceres y de ahí en coche. Desde Valencia toca hacer Madrid primero, así que si venís de aquí lo lógico es partir el viaje y dormir la primera noche.
Si llegáis desde Cáceres, el trayecto ya merece la pena: se atraviesan dehesas donde pastan los toros de lidia y los cerdos ibéricos de los que salen los jamones extremeños. A los peques les encanta ir contando cerdos por la ventanilla, y de paso os ahorráis media hora de «¿falta mucho?».
En Trujillo lo primero es la Plaza Mayor, con sus soportales, la estatua ecuestre de Francisco Pizarro y varios palacios alrededor. Debajo de los soportales hay terrazas de sobra para comer o merendar. Después subid al castillo: se recorre entero por las murallas, hay poco que ver dentro pero las vistas del pueblo desde arriba son lo mejor de la visita. Cuesta 2 € y es la subida que mejor funciona con niños, porque es corta y termina en lo alto.
Ver la excursión completa a Trujillo
Parque Nacional de Monfragüe
A unos 40 km de Trujillo está Monfragüe, el espacio natural más conocido de Extremadura. Fue declarado Parque Natural en 1979 y Parque Nacional en 2007, y son casi 18.000 hectáreas de bosque y matorral mediterráneo entre Plasencia, Trujillo y Navalmoral de la Mata. El acceso es libre y gratuito, y el Centro de Visitantes está en Villarreal de San Carlos, el único pueblo dentro del parque.
Lo que engancha a los niños aquí son las aves. En el Salto del Gitano, un risco de cuarcita sobre el río Tajo, los buitres leonados pasan a pocos metros de la barandilla. Con suerte se ven también buitre negro, águila imperial y cigüeña negra, tres especies que ya casi no quedan en otros sitios de España. Por tierra andan ciervos, nutrias, zorros, meloncillos y jabalíes.
Para una primera visita con niños, la ruta verde (subida al Cerro Gimio, unos 8 km ida y vuelta) es la más llevadera. Si no os apetece caminar, se puede hacer el recorrido en coche parando en los miradores: Salto del Gitano, Castillo de Monfragüe, La Tajadilla y Portilla del Tiétar.
Mérida, la ciudad romana
Cómo llegar a Mérida y qué ver
Mérida está a una hora de Trujillo por la A-5 y es la capital de Extremadura. La fundó Octavio Augusto en el año 25 a. C. para los soldados veteranos del ejército, fue capital de la provincia romana de Lusitania y hoy es uno de los conjuntos arqueológicos más completos que se conservan.
La entrada conjunta (17 €, reducida 8 €) da acceso a todos los recintos del Consorcio y no caduca: podéis usarla en uno o varios días, que con niños se agradece muchísimo. Si solo vais a ver lo principal, la entrada de Teatro y Anfiteatro cuesta 13 €. Y recordad: menores de 13 años, gratis.
El teatro romano de Mérida
Lo promovió el cónsul Marco Agripa entre los años 16 y 15 a. C. y tenía aforo para unas 6.000 personas. Estuvo enterrado durante siglos: solo asomaba la parte alta del graderío, siete bloques que en el pueblo llamaban «las Siete Sillas». Se excavó a finales del siglo XIX y el frente de escena, con sus dos cuerpos de columnas de mármol, se reconstruyó en los años 60 y 70. Desde 1933 acoge cada verano el Festival de Teatro Clásico.
El anfiteatro y el circo de Mérida
El anfiteatro está pegado al teatro, se inauguró en el año 8 a. C. y cabían unas 15.000 personas. Aquí es donde peleaban los gladiadores y donde se soltaban las fieras, y es la parte que más impresiona a los niños porque se ve perfectamente la arena y las galerías por donde salían.
El circo está un poco más allá, mide más de 400 metros de largo por 100 de ancho y tenía aforo para 30.000 espectadores. Se construyó probablemente en el siglo I, en época de Tiberio, y allí se corrían las bigas y cuádrigas, carros de dos y cuatro caballos. Hoy hay un centro de interpretación que lo explica muy bien.
Museo de Arte Romano
El Museo Nacional de Arte Romano es obra de Rafael Moneo, se inauguró en 1986 y guarda una de las mejores colecciones de escultura y mosaico romano de la península. Ahora mismo la entrada es gratuita, así que no hay excusa. Es un edificio de arcos altísimos que impresiona por dentro incluso a quien viene arrastrado.
Además, media Mérida se ve desde la calle sin pagar nada: el Puente Romano sobre el Guadiana, el Acueducto de los Milagros, el Arco de Trajano y el Templo de Diana están al aire libre. Con entrada quedan la Casa del Mitreo, con su mosaico cosmológico, y la Alcazaba árabe, que mandó construir Abderramán II en el 835 y que a los peques les gusta porque se baja a un aljibe.
Todo sobre el Museo Nacional de Arte Romano
La ruta de 3 días, día a día
Día 1 — Trujillo. Llegada, Plaza Mayor, comida bajo los soportales y castillo por la tarde. Si venís desde Valencia, este día es prácticamente de carretera.
Día 2 — Monfragüe. Salida temprana desde Trujillo, miradores por la mañana y ruta verde o picnic al mediodía. Por la tarde, bajada hacia Mérida.
Día 3 — Mérida. Teatro, Anfiteatro y Museo de Arte Romano por la mañana. Por la tarde, paseo por el Puente Romano y el Templo de Diana, que son gratis y se hacen andando.
Si tenéis un día más, añadid Cáceres capital entre Trujillo y Monfragüe, que está a media hora.
Otros planes en Extremadura con niños
Si vais en verano, la zona norte de Cáceres tiene piscinas naturales en la Sierra de Gata y la Garganta de los Infiernos, en el Valle del Jerte, con sus pilones de agua helada. Para un día de juegos sin más, está el complejo Guadipark, y si buscáis algo distinto, La Aldea Juglar es una excursión medieval que funciona muy bien con niños pequeños. Para entender por qué Extremadura tiene tanto que ver, echad un ojo a los sitios Patrimonio de la Humanidad en Extremadura.
Y para la parte logística: si preferís dormir al aire libre, tenéis nuestra selección de campings para niños, y si el viaje lo queréis más tranquilo, la lista de hoteles con spa para niños. Para el trayecto de ida, que desde Valencia son seis horas largas, tirad de adivinanzas infantiles; y si buscáis dónde parar a comer de camino, aquí van merenderos y áreas recreativas para familias.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Extremadura con niños
¿Cuánto cuesta entrar a los monumentos de Mérida?
La entrada conjunta a todos los recintos cuesta 17 € (8 € reducida). Solo Teatro y Anfiteatro, 13 €. Cada uno de los demás recintos, 6 €, salvo el Templo de Diana, que son 3 €. Los menores de 13 años acompañados de un adulto no pagan.
¿Se puede visitar Monfragüe con niños pequeños?
Sí. El acceso es gratuito y se puede recorrer en coche parando en los miradores, sin caminar nada. Eso sí, en los miradores hay caídas importantes: no los soltéis de la mano.
¿Cuántos días hacen falta para ver Trujillo, Monfragüe y Mérida?
Tres días llegan de sobra: uno por parada. Con dos también sale, pero hay que dejar fuera Monfragüe o hacerlo muy rápido.
¿Cuánto se tarda desde Valencia?
Unos 590 km y algo más de 6 horas de coche hasta Mérida, por la A-3 hasta Madrid y luego la A-5. Con niños, mejor partirlo y dormir por el camino.
¿Cuál es la mejor época para ir?
Primavera y otoño. En Monfragüe, de marzo a junio es cuando crían las grandes rapaces y hay más actividad. En julio y agosto hace mucho calor y las visitas al aire libre se hacen duras a mediodía.
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